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Hacer velas en casa es una actividad creativa, relajante y mucho más sencilla de lo que parece cuando conoces los materiales y el proceso adecuado.
Puedes comenzar haciendo una vela para decorar tu hogar, crear un regalo especial o incluso dar tus primeros pasos en un emprendimiento de velas artesanales.
Si nunca has hecho una vela, esta guía es para ti. Te explicaremos paso a paso qué necesitas, cómo elegir tus materiales y cómo hacer una vela aromática en recipiente desde cero.
Antes de comenzar, prepara todos tus materiales. Para una vela básica en recipiente necesitarás:
Uno de los errores más comunes al empezar es utilizar materiales que no fueron diseñados específicamente para fabricar velas.
Por ejemplo, no todos los colorantes ni todas las esencias funcionan correctamente en una vela. Utilizar insumos adecuados influye directamente en su apariencia, aroma y comportamiento durante el quemado.
En Mi Velería tenemos el kit ideal para empezar: Kit Inicial
No existe una única cera para hacer velas. La elección depende principalmente del tipo de proyecto que quieras realizar.
Para comenzar con velas en recipiente, la cera de soya de bajo punto de fusión es una excelente alternativa. Está diseñada para trabajar en vasos y recipientes y permite elaborar velas aromáticas con acabados suaves.
También existen otras opciones como la parafina, cera de coco, cera de palma, cera de abeja, ceras para moldes y cera de gel.
Es importante diferenciarlas porque una cera diseñada para recipientes no necesariamente tendrá un buen comportamiento al utilizarla en un molde.
Consejo de Mi Velería: antes de comprar una cera, define qué quieres hacer: una vela en vaso, una vela desmoldable, una vela decorativa o una vela especial. Elegir correctamente la materia prima desde el principio te ahorrará muchas pruebas y errores.
Para obtener resultados consistentes es mejor pesar los ingredientes con una gramera y trabajar en gramos.
No recomendamos preparar las fórmulas “a ojo”.
Si vas a realizar varias velas iguales, conocer el peso de cada ingrediente también te permitirá repetir posteriormente la misma fórmula y calcular con mayor facilidad el costo de cada vela.
Recuerda que la capacidad indicada en mililitros de un recipiente no equivale necesariamente al mismo peso en gramos de cera.
El pabilo es una de las partes más importantes de una vela.
Su tamaño dependerá de diferentes factores, entre ellos:
Un pabilo demasiado pequeño puede producir una llama débil y hacer que la vela forme un túnel alrededor de la mecha.
Uno demasiado grande puede generar una llama excesiva, consumir la vela demasiado rápido o producir humo y hollín.
Fija el pabilo en el centro del recipiente y asegúrate de que quede completamente recto antes de verter la cera.
Coloca la cantidad necesaria de cera en una jarra u olla destinada exclusivamente a la elaboración de velas.
Derrítela de forma controlada y utiliza siempre un termómetro.
La temperatura de trabajo puede cambiar considerablemente dependiendo del tipo de cera y de las recomendaciones de su fabricante o proveedor. Por eso no existe una única temperatura que funcione para todas las ceras.
Evita sobrecalentarla.
Consejo de Mi Velería: llevar un pequeño registro de tus pruebas puede hacer una enorme diferencia. Anota la cera utilizada, temperatura, porcentaje de fragancia, pabilo y resultado final. Así podrás identificar qué funciona mejor en cada proyecto.
Si quieres una vela de color, este es el momento de incorporarlo.
Utiliza siempre colorantes formulados para velas.
Empieza con cantidades pequeñas y mezcla muy bien hasta conseguir un color uniforme. Ten presente que el tono de la cera líquida puede verse diferente una vez que la vela se enfría y solidifica.
Si estás comenzando, trabajar con colores suaves suele ser más sencillo mientras aprendes cómo responde cada colorante en tu tipo de cera.
Esta es probablemente una de las partes favoritas al hacer velas aromáticas.
Sin embargo, más fragancia no significa necesariamente más aroma.
Cada cera tiene una capacidad determinada para admitir fragancia y es importante respetar el porcentaje recomendado para ella.
La fragancia debe pesarse y calcularse como parte de la fórmula.
Por ejemplo, si estás trabajando con una fórmula que utiliza un porcentaje específico de fragancia, utiliza la gramera para medirlo con precisión en lugar de agregar gotas o calcularlo visualmente.
También es importante utilizar fragancias aptas para la fabricación de velas.
Después de incorporar la fragancia, mezcla de manera constante y cuidadosa para ayudar a distribuirla de forma uniforme en la cera.
No necesitas batirla. Los movimientos demasiado fuertes pueden incorporar aire innecesariamente a la mezcla. Lo que buscamos es integrar correctamente los ingredientes.
Cuando la cera se encuentre en la temperatura de vertido recomendada para el producto que estás utilizando, viértela lentamente dentro del recipiente.
Comprueba nuevamente que el pabilo permanezca centrado.
Luego deja reposar la vela sobre una superficie estable, lejos de corrientes fuertes de aire y cambios bruscos de temperatura.
Una vez vertida, evita moverla mientras comienza su proceso de solidificación.
¡Aquí aparece uno de los retos más difíciles para quienes comienzan: esperar!
Aunque la vela pueda verse completamente sólida después de unas horas, eso no significa necesariamente que ya esté lista para encender.
El tiempo de curado depende principalmente del tipo de cera y la fórmula utilizada.
Durante este periodo la estructura de la cera continúa estabilizándose y puede mejorar el desempeño aromático de la vela.
Por eso es importante consultar las recomendaciones específicas de la cera que estás utilizando antes de realizar la primera prueba de quemado.
Una vela bonita no necesariamente es una vela correctamente formulada.
Las pruebas de quemado son fundamentales.
Enciende la vela en un lugar seguro y observa:
Si estás pensando en vender tus velas, estas pruebas son especialmente importantes. Una misma fórmula puede necesitar ajustes al cambiar el diámetro del vaso, el tipo de cera, la fragancia o el pabilo.
Es completamente normal que las primeras velas no queden perfectas.
Algunos errores frecuentes son utilizar un pabilo incorrecto, agregar demasiada fragancia, trabajar sin controlar las temperaturas, usar colorantes que no son aptos para velas, escoger una cera que no corresponde al proyecto o encender la vela antes de completar su tiempo de curado.
También pueden aparecer superficies irregulares, pequeñas grietas, cambios de color o problemas durante el quemado.
En lugar de cambiar todos los ingredientes al mismo tiempo, modifica una variable por prueba. De esta manera podrás identificar exactamente qué está causando el problema.
No necesitas experiencia previa para comenzar.
La elaboración de velas combina creatividad con una parte técnica que se aprende mediante conocimiento, práctica y pruebas.
Cuando comprendes para qué sirve cada tipo de cera, cómo seleccionar el pabilo, cómo calcular una fórmula y cómo controlar las temperaturas, los resultados empiezan a ser mucho más consistentes.
Y ahí comienza la parte más divertida: experimentar con aromas, colores, recipientes, moldes, texturas y diferentes técnicas.
En Mi Velería encuentras ceras, fragancias, pabilos, colorantes, recipientes, moldes, herramientas y diferentes materiales para comenzar a crear tus proyectos.
También contamos con talleres para quienes prefieren aprender de manera práctica y acompañada, entendiendo desde el inicio la teoría detrás de la elaboración de una buena vela.
Ya sea que quieras hacer velas como hobby, crear regalos hechos por ti o comenzar tu propio emprendimiento, lo más importante es empezar con buenos materiales, aprender la técnica y hacer muchas pruebas.
Tu primera vela no tiene que ser perfecta.
Tiene que ser el comienzo. 🕯️